Ciudades Inteligentes

El mayor inconveniente con el urbanismo es lograr una armonía entre lo histórico y lo innovador; no en vano, se dice que una ciudad evoluciona, en vez de transformarse –no solo como una diferencia dialéctica, sino porque la evolución implica una renovación constante para lograr la mayor eficiencia posible, sea en transporte, servicios, o simplemente acomodar la necesidad de poblaciones crecientes; mientras que la transformación implica la demolición y “comenzar de nuevo”, cuestión que no es práctica desde un punto de vista de presupuesto, y, quizás de manera más importante, implica una pérdida en la identidad de la ciudad a la que se trate.

En esta Era de la Información, el urbanismo ve el reto de implementar nuevas tecnologías para lograr diversos fines, de manera interesante, todos estos fines están relacionados al aumento en la eficiencia energética y la durabilidad, para lograr una mayor eficiencia en los recursos invertidos y así reducir el presupuesto anual de operaciones.

Así surgen iniciativas como la sustitución de luces de tráfico por iluminación LED, que duran una mayor cantidad de horas, iluminan más intensamente, consumen menos energía, y tienen un precio suficientemente atractivo para ser considerado competitivo con las alternativas tradicionales.

Pero colocar luces LED no basta para que una ciudad sea considerada “inteligente” – una ciudad inteligente es aquella que implementa tecnologías de la información y comunicación (TICs) para lograr una mayor eficiencia y lograr la mayor cantidad de bienestar y conveniencia para sus habitantes. Las tecnologías son aplicadas para mejorar la calidad, el desempeño, y la interactividad de los servicios urbanos, y sirven para reducir costos y consumo de recursos, además de aumentar el contacto entre los habitantes y los gobernantes. Un ejemplo del uso de TICs para mejorar el urbanismo es el suministro de energía inteligente; mediante el uso de medidores informáticos de consumo, se puede determinar las áreas donde más se consume energía, las horas de este pico de consumo, y así automatizar el aumento o reducción del suministro de energía a estas áreas según sea necesario, lo cual permite un uso más eficiente de los recursos energéticos. Esto es conocido como supply-on-demand.

Por supuesto, es algo que se puede hacer sin las TICs, sin embargo, es más rápido, cómodo, eficaz, y económico, que el estudio de consumo sea realizado por computadoras, a que sea necesario contratar al personal necesario para revisar los medidores uno por uno durante varias horas al día. Simplemente, es más práctico.

La implementación de las innovaciones en comunicación también son un factor importante; varias ciudades del mundo han creado sistemas y aplicaciones para que los habitantes puedan mantenerse en contacto con los gobernantes y así hacerles saber, por ejemplo, cuándo y dónde algo necesite de reparación por parte de la ciudad. Dicha implementación a su vez, se convierte en una fuente de trabajo para talentos emergentes en estas tecnologías, mientras que permite la mejora de los servicios públicos.

Y la misma se traduce en una mejor sostenibilidad, cuando los propios habitantes se hacen responsables por reportar problemas de contaminación ambiental como inconvenientes con el alcantarillado, la acumulación de basura, o negocios con malas prácticas que puedan potencialmente afectar la salud pública.

¿Qué hace a una ciudad, una Smart City?

  • Automatización
  • Comunicación
  • Eficiencia
  • Sustentabilidad
  • Interconexión
  • Flexibilidad
  • Higiene y Limpieza